LA
RISA EN TIEMPOS PREHISPÁNICOS
(Basado en textos de Fray Pedro Simón)
Formas, personajes, rituales, máscaras e instrumentos en el Nuevo Reino
de Granada
1. La risa como fenómeno ritual colectivo (no como entretenimiento)
En el
mundo muisca la risa no era espectáculo separado: estaba integrada en fiesta,
bebida ceremonial, danza circular y tránsito entre estados emocionales.
Fray
Pedro Simón describe claramente la coexistencia de alegría y tristeza en un
mismo evento ritual:
“haciendo
coro y cantando ya canciones alegres, ya tristes, en que referían las
grandezas de los mayores… al son de unos flautas y fotutos…”
Este dato
es crucial: la risa no aparece aislada sino alternada con memoria ancestral.
Es decir: la risa era parte de la transmisión histórica oral.
En
términos escénicos: no había “género cómico”, sino estado emocional
ceremonial alternante.
2. El truhán indígena: antecedente del personaje bufonesco
Fray
Pedro Simón menciona explícitamente la presencia de truhanes dentro de las
fiestas:
“en
ninguna había de faltar truanes de que se han preciado tanto comúnmente todos
los indios de estas tierras”
Este
fragmento es uno de los testimonios más importantes del corpus colonial.
Implica:
- existencia de
especialistas en lo burlesco
- función social
aceptada
- presencia ritual
institucionalizada
- reconocimiento
colectivo del oficio
En
lectura escénica contemporánea:
este
“truhán” prehispánico es el antecedente más cercano del payaso ceremonial americano.
3. La risa dentro de la embriaguez ritual
Las
fiestas con chicha no eran simples celebraciones: eran espacios de
suspensión temporal del orden social.
Simón
describe:
“tenían
en medio las múcuras de chicha… duraba esto hasta que caían embriagados”
Y añade
algo esencial:
“cada
mujer y hombre se juntaba con el primero o primera que se encontraba, porque
para esto había general licencia en estas fiestas”
Esto
indica:
la risa
aparece dentro de la licencia ritual colectiva
es decir:
un tiempo
social distinto
un tiempo de inversión simbólica
un tiempo carnavalesco ancestral
antes del
carnaval europeo.
4. El dios de la borrachera: Nemcatacoa, Fo y/o Fu como figura liminal
Una de
las evidencias más poderosas de la dimensión cómica ritual es la existencia del
dios Nencatacoa.
Simón
registra:
“aparecíase
en figura de oso cubierto con una manta… bailaba y cantaba con ellos en las
borracheras”
Y agrega:
“llamábanle
otros el Fo, que quiere decir zorra”
Este es
un hallazgo escénico extraordinario.
Características:
- animalizado
- bailarín
- bebedor ritual
- participante del
festejo humano
- figura híbrida
Es decir:
un personaje
liminal entre humano, animal y divinidad
muy
cercano al arquetipo del trickster americano.
5. La carrera ceremonial (“correr la tierra”) como ritual de energía
festiva
En
relación directa con su pregunta anterior sobre el ritual de correr la tierra:
Simón
señala:
“ordenaba
el Cacique corriesen los más valientes indios la tierra con premios que para
esto se ponían”
Y
detalla:
“saliesen
corriendo todos juntos… los más valientes volvían más presto… premiando el
Cacique su valentía”
Esta
carrera no era deporte.
Era:
ritual
territorial
ritual solar
ritual político
ritual festivo
y
probablemente incluía expresiones performativas, máscaras y gritos
ceremoniales.
6. Música ritual: instrumentos asociados a estados emocionales
colectivos
Las
crónicas mencionan instrumentos que estructuraban el ambiente afectivo.
Simón
describe:
“unos
tristes instrumentos y voces que cantaban en endechas”
y
también:
“al son
de unos flautas y fotutos tan melancólicos”
Pero
estos instrumentos acompañaban tanto:
alegría
llanto
embriaguez
danza
memoria
Esto
confirma:
la risa
no estaba separada de la música ritual.
7. Máscaras y figuras transformacionales
Aunque
las crónicas del Nuevo Reino describen menos máscaras que las de México o Perú,
sí registran:
- figuras animales
rituales
- dioses zoomorfos
- ornamentos corporales
- coronas
- narigueras
- orejeras
- plumería ceremonial
Simón
relata:
“joyas y
coronas de oro… orejeras y narigueras… medias lunas para la frente”
Estos
elementos operaban como rostros rituales sustitutos, equivalentes
funcionales de máscara.
8. La risa dentro del tránsito emocional ceremonial
Uno de
los rasgos más sofisticados del mundo prehispánico:
la risa
convivía con el llanto en el mismo ritual.
Simón
describe:
“entre
los regocijos de dentro había indios con instrumentos que hacían músicas tan
tristes, que incitaban a llorar… en medio de los regocijos y bailes”
Esto
revela:
la risa
no era evasión
era transformación emocional ritual
un
principio escénico profundamente americano.
9. La risa como pedagogía social
Las
fiestas incluían:
competencias
exámenes públicos
pruebas corporales
carreras
danza
sexualidad ritual
embriaguez ceremonial
Todo esto
operaba como sistema pedagógico comunitario.
La risa
allí era:
cohesión
social
descarga simbólica
validación colectiva
ritual de pertenencia
Conclusión escénica para investigación del
clown ritual americano
A partir
de las crónicas coloniales del Nuevo Reino puede afirmarse que:
la risa
prehispánica no fue espectáculo
fue estructura social
Se
manifestó en:
- truhanes rituales
- dioses danzantes
(Nemcatacoa)
- fiestas de chicha
- carreras territoriales
- música ceremonial
- transformaciones
corporales ornamentales
- licencias temporales
colectivas
Es decir:
existió
un sustrato ancestral del personaje festivo liminal, antecedente profundo
del payaso popular latinoamericano.
Guillermo Alfonso Forero Neira
"TIO MEMO"
"Ni Clowns...Ni payasos...Los que se pintan el rostro para alegrar el alma.

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